Por Edgar Jorge Rodríguez Alánez

domingo, 16 de noviembre de 2014

Padre nuestro que estás en Méjico, allí en Ayotzinapa


Padre nuestro que estás en Méjico, allí en Ayotzinapa
Bienaventurado el hombre que no sigue las consignas del partido ni asiste a sus mítines, ni se sienta en la mesa con los gansters, ni con los generales en el consejo de guerra.
Ernesto Cardenal
Padre nuestro que estás en Méjico, en Iguala, en Ayutzinapa, Padre nuestro que no olvidas que existen maestros como Jesús.
Cenizas al suelo enviaron a la flor de la juventud, cenizas cuando aprendían a enseñar la letra subversiva de amor y libertad. Aquí en mi tierra decían de las autoridades, de aquellos que tomaban las armas, que no eran de mucho peligro y hasta eran necesarios. Pero habían de guardarse de aquellos que tenían como arma el trabajo. Guardarse de los que enseñan a leer, de aquellos que ríen  con sus hijos y su mujer, porque el ejemplo cunde, cunde como hierba buena.
Padre nuestro que estás en Méjico, allí en Ayotzinapa. Mira la ceniza de sus cuerpos, mira la palabra cortada en leños que arden como afrenta en el rostro de todo el mundo.
Padre nuestro santifica estos cuerpos, que su ceniza no sea ceniza de fariseo, que no sirva para echarse encima y nos muestre a los que rezan en las sinagogas en los templos, en los cultos,  que nos muestren sus malas intensiones.
Padre nuestro que la ceniza caiga como abono en los niños para que aprendan a leer, para que aprendan tu palabra subversiva de amor y libertad.
Padre nuestro allí en Méjico lloran su partida, allí en Méjico los estudiantes no lloran, guardan su lágrima y su sal para otro tiempo. Allí los estudiantes empiezan a volver a leer y escribir, allí y aquí la letra se parece tanto con los gobernantes que engañan y mienten.
Que el agua del río donde esparcieron sus cuerpos vuelvan como el agua que esculpe las rocas, que sus cenizas vuelvan día a día recordando justicia.
Que los pies de miles y cientos fatiguen el polvo de los caminos día a día para recordarles que las muertes no pueden quedar impunes.
Que la letra en cada espacio de los mundos escritos pidan justicia, que las letras inunden como ríos los ríos que caminan los espacios que miran la gente. Que su ceniza se vuelva letra e imágenes que recuerden a cada segundo que tú exiges justicia aquí en la tierra.
Padre nuestro que está en Méjico que estas en Ayotzinapa, tenlos a tu amparo, tenlos aún si no creen en tu presencia, porque no son fariseos, Padre ellos los muertos en Guerrero tienen sus madres y sus hermanos, su ofrenda ha sido la vida, lo único que tenían.
Dios de todo el universo, a ti te pedimos así como el pan, la letra diaria que enaltece su nombre,  a ti te pedimos que los asesinos puedan leer tu nombre y escribir justicia, a ti te pedimos que los jueces, policías y gobernantes puedan leer y escribir justicia, porque sabemos que los camellos pueden pasar por el ojo de una aguja.
Dios líbranos de la bomba y los fusiles, líbranos de la tentación de venganza, que está escrito que es tuya la venganza, líbranos de la tentación del fuego y el azufre, guardamos tu nombre para el día de tu ira, cuando las trompetas caigan con la muralla de sus casa y sus ciudades.
Dios mío acudimos a ti porque tú no estás sentado en la mesa donde se confabulan en contra de la gente, de los que piden tu pan cada día, porque no estás con los que se enriquecen diciendo pobreza, de aquellos que pregonan pobreza y en sus palacios tienen su oro y plata, monedas de plata  para vender al desvalido.
Acudimos a ti Padre esperando el milagro de la vida, esperando que la palabra justicia sea escrita por aquellos que no están en las cenizas. Sea pues. Amén.
Bolivia, Oruro, noviembre de 2014

Edgar Jorge Rodríguez Alánez
CI. 3081317-Or
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miércoles, 12 de noviembre de 2014

Educación subversiva: la Universidad entre panaderos y choferes



Educación subversiva: la Universidad entre panaderos y choferes
Por Edgar Jorge Rodríguez Alánez

El intrelingüis de la educación universitaria se parece a sátiras tragicómicas que van viviendo cada una de las generaciones, cada cual con sus protagonistas que se parecen tanto entre sí.

En tiempos neoliberales la universidad no había salido de sus delirios estatistas keynesianos, ante la subida de precios decide que los comedores universitarios puedan tener panes elaborados por una panadería universitaria.

Para este afán decidió que los hombres con el mayor número de cartones, de aquellos que logran triunfos y honores puedan administrar la susodicha panadería. Los informes rimbombantes, denunciaban la más clara administración universitaria, una de cual jactarse, decían que la panadería  universitaria  iba viento en popa.

En un consejo universitario se da lectura a uno de esos informes que todavía tenía réditos, pero el gerente habían omitido deliberadamente en el informe económico la planilla de sueldos y salarios, esa planilla no era pagada por la dichosa empresa panificadora, toda la planilla figuraba y era pagada por la Universidad.

Si esta planilla ingresaba a los informes, la panadería hace rato habría quebrado y cerrado sus puertas por la mala administración y más aún, teniendo un mercado seguro sin ninguna competencia. Cabe decir que los comensales también reclamaban por la mala calidad del pan nuestro de cada día.  La panadería paso a manos de una de las carreras que también fracaso. Los administradores de dicha empresa han logrado consagrarse como los más preclaros docentes y autoridades de la U. Para quienes quieren ahondar en fechas, nombres y montos, las actas de los consejos universitarios seguramente serán fuente de la mayor veracidad que respalda lo anteriormente dicho.

No ha mucho y aún en estos todavía días electorales, en los medios locales ha dejado o se  escucha muy poco del transporte universitario, ¿senadores y diputados elegidos decidieron silenciar? Las luchas por el incremento de pasajes se matizaba con universitarios que declaraban que no tendrán problemas con el transporte una vez funcione el sistema de transporte universitario, también empresa,  también sostenible, como se soñaba con la panadería. Pero los tiempos de cambio también tienen, como en el caso anterior,  un ambiente de economía de mercado por más cambio de moneda, de ponchos o zapatos chutos de marca estadounidense fabricado en países donde el costo de producción es apenas un ápice del costo de venta de los zapatos.

Este tiempo tiene una universidad con mayor número de estudiantes, una universidad que ha quedado casi en medio urbano repleto de servicios de transporte, transporte con una competencia de mercado, no por la riqueza sino la supervivencia de los informales y los choferes son uno de  ellos.

El transporte universitario de mis tiempos ha visto “al chivato” caerse como chatarra, ha visto a los “gmc azules” salir de circulación, a  la ”lechera” primero ser monopolizada por docentes y administrativos y después caerse  también chatarra. Al parecer los acartonados no ven la realidad sino con el ojo primitivo, algún mordaz de estos tiempos  diría “provinciano” diríamos de una estrategia de vender el liberalismo. .

Y es que en países vecinos muchas empresas que tienen parques automotores tienen entre los objetivos de sus empresas la mejor administración posible en costo, los mejores desempeños de seguridad y calidad de servicio, por ello su parque automotor tiene modelos que no exceden los tres años de antigüedad. El mismo está librado a las reglas del mercado, una empresa terciarizada y/o una subsidiaria, teniendo como resultado una liberalización del más exquisito principio, no ya neoliberal, sino recontraliberal. A decir verdad es la nueva vieja herramienta administrativa.

Entiendo y deben entender los lectores que la Universidad está para enseñar, que de los errores se aprende y bueno que todo lo acontecido, muestras de botón, son para enseñar al estudiante lo que no debe hacerse. Y se aprenderá con la experiencia y el derroche de recursos, la letra entra con sangre, disculpas, entran y salen con dinero, que con una venia quedará resuelta por si algún inoportuno dijere cuchillo de palo.  

Edgar Jorge Rodríguez Alánez
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Elecciones y la confirmación: ha muerto el capitalismo, ¡viva el capitalismo!



Elecciones y la confirmación: ha muerto el capitalismo, ¡viva el capitalismo!
Por Edgar Jorge Rodríguez Alánez
El gobierno habla de privatización ¿No es acaso el actual gobierno el mayor privatizador de Bolivia? El ofrecimiento de García Linera a empresarios a una tercerización a fondo como ningún neoliberal lo hubiera hecho hace que los capitales manejados por el gobierno sea una pigricia, siendo la parte del león lanzada al liberalismo más salvaje.
El gerente de ENTEL nacionalizada publica en el periódico La Razón, en los requerimientos de personal, la demanda de consultores para atender una fotocopiadora, portería y una serie de puestos. A la par anuncia como un logro del gobierno la baja del salario de los gerentes medios a menos de 75000 Bs.
Veamos algunos números, el portero, el consultor fotocopiador seguramente tendrán un salario nominal de menos de 2000 Bs. Eso parece bueno, pero desglosemos, el consultor portero está obligado a emitir factura, también aportes de las AFPs, de los 2000 Bs este portero o fotocopiador deberá pagar por ley un poco más de 850 Bs quedándole apenas unos 1100, desamparado de toda ley laboral.  El trabajo está liberalizado en extremo.
Pero en el caso del gerente al margen de los 75000 Bs que gana, ENTEL o cualquier empresa deberá prever por ley al menos 50000 Bs, que sumados hacen del salario del gerente de más de 125000 Bs., añadido a ello los privilegios que gozan sus allegados,  por supuesto, al gerente lo ampara la ley laboral.
Por si fuera poco, los ascensoristas, porteros fotocopiadores y muchos consultores eufemísticamente llamados “en o línea” deben correr con los gastos administrativos que implica el pago a las AFPs, impuestos, CNS y otros que derivan muchas veces en retenciones de sus “salarios” y juicios de pagos a Impuestos Internos. Demás está decir que si alguien pierde en impuestos no son los que pueden pagar  “lobbys” y abogados. Los que pierden casa y salario,  es la gente “consultora”. ¿No hablaba el gobierno de favorecer a los que menos tienen?.
Lo que ocurre en ENTEL ocurre en todas las empresas nacionalizadas y el mismo gobierno, Sánchez de Lozada implementó la receta,  hoy no solo se ha expandido en el gobierno, se ha replicado en las empresas privadas legalmente constituidas.  El torbellino es centrifugadora, separa a los que más tienen, que son los menos, con más y a lo menos, que son los más, con lo menos.
Ello ocurre en las empresas formales e informales, los tiempos parecen ser de un liberalismo puro. El gobierno través del presidente habla de cómo el trabajo individual da frutos, de cómo él se despertaba al despuntar el alba y cocinaba para la peonada, el patrón sufriente por los peones, los peones sufrientes, amigos de quien usufructúa el trabajo ajeno, allí donde los cocales rinden el fruto de nuevos ricos, también rinde culto al liberalismo puro. Podemos hacer números y los números dirán: menos para el pobre, más MAS  a los ricos, este gobierno ha abierto las puertas para el más exquisito liberalismo.
Con datos del último censo algunos de los indicadores económicos como el Gini dan como resultado un ensanchamiento de la curva, lo que quiere decir que la brecha es mayor entre pobres y ricos. Este indicador está de acuerdo con lo que acotamos líneas arriba.
Puede no importar ello, puede que podamos vivir con ello, pero lo que no toleramos, es la mentira y el engaño, que la libertad sea recortada, que persigan, que condenen a muerte civil o quiten el derecho al trabajo por decir la pura y simple verdad. Vendieron la revolución ahora con la última elección los “chuquiago boys” gritan: vivan los imperios, ha muerto el capitalismo, ¡viva el capitalismo!.
Nota. Los “llocallas bolivianos” en alas del viento dicen volver a recuperar la Patria.

Edgar Jorge Rodríguez Alánez
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lunes, 25 de marzo de 2013


Oscar Alfaro
Por Edgar Jorge Rodríguez Alánez
Mi primera cercanía con poetas es con Alfaro el poeta de los niños, el mismo poeta que se acercó a mis hijos y a los hijos de muchos. Oscar Alfaro utiliza la lírica para acercar a los niños con la naturaleza, tan de boga en las bocas de las gentes tan disminuida en nuestros actuares. Y es que ver a una araña no es lo mismo desde que un genio muere en sus redes, ver a un sapo nos entraña una ternura de reconocimiento por su batallar contra plagas y su muerte a “manos de gente despiadada” a los pies del rosedal. El gato espadachín cae en un lance por la gata de su amor.
La fauna que nos rodea la vemos de manera de diferente quizá con ese empeño del poeta de la facilidad de recuerdo y lo intrincado de su enseñanza que años después se va descubriendo en la trama difícil de la vida diaria.
La libertad es un don que en empeño de muchos trae la muerte, la trama de la telaraña y la araña que conjugan la muerte del genio que apaga su luz y la lucha contra el cerdo y sus policías y la tragedia de la muerte. Si el niño español aprendió a ver la guerra desde la canción de Mambru que se fue a la guerra, muchos hogares bolivianos ven los nuevos tiempos desde la perspectiva de Oscar Alfaro.
Me atrevo, por mi ignorancia, a decir que antes de rendir homenaje a los poetas de versos alabados por los iniciados y de antología, esta el homenaje a éste poeta, por acercarse a los niños, porque todavía tenemos en la punta de la lengua algún poema,  que nos queda en la memoria ya vieja y traginada por los versos de muchos otros, es el poeta que se aprende aún sin saber leer en la edad del kínder, muestra un mundo en palabras que tienen una melodía que ingresa sin esfuerzo.
Pero Oscar Alfaro no sólo representa la niñez, es el poeta que representa el caminar de un camino extrañamente boliviana. Camina entre cactus y amancayas entre la gente proletaria y los durasnales, entre la escuela y sus héroes, cercanos sabidos y aprendidos por cualquier niño urbano o rural, por cualquier joven o viejo que se refleja en los colores de la bandera. Pero el poeta no sólo busca la poesía en el lenguaje académico lo busca en la vulgaridad del habla tarijeña en sus esperanzas en su llanto trágico del amor perdido o en el juego de chichería y fiesta. La copla se renueva, se reinventa, se hace popular y académico en su pluma. 
 Como cuentista tiene la misma faceta que en sus poemas, unas describiendo la faceta del inmigrante del que se va y del que vuelve, de las penurias y el apego a su tierra, otras nos muestra la fiesta y los desenlaces trágicos de la infidelidad, el público de sus cuentos parecen no ser los niños pero lleva la ingenuidad de estos hasta en la muerte.
Oscar Alfaro es pues uno de los poetas olvidados por la pluma de los críticos de quienes pugnan con su academicismo hacernos ver lo bueno y lo malo, y su silencio solapado parece decirnos que Alfaro es demasiado boliviano para el gusto de ellos, al gusto de los niños y de los que caminan fuera de las academias y las culturas, es el poeta al que se debe rendir un homenaje permanente.
PD. Espero que las publicaciones realizada por los reformadores anteriores para las escuelas, donde se tiene a Oscar Alfaro, no se venda como papel para reciclar.
La Joya, 25 de marzo de 2013
Edgar Jorge Rodríguez Alánez
CI: 3081317-Or

viernes, 22 de marzo de 2013


Consérvanos la imprudencia de la juventud

Por Edgar Jorge Rodríguez Alánez


Consérvanos la imprudencia de la juventud
La bendita imprudencia que es capaz de jugarse la vida por un ideal;
Capaz de ilusión y de amor.
Que nunca tu iglesia sea iglesia del silencio
Luis Espinal Camps

Las radios dicen que Espinal ha muerto, pero Espinal es un cura alejado de mi vida, del colegio de la iglesia que quiero adivinar. Meses después, los tanques en las calles, las ambulancias en la esquina del colegio y los panfletos me hablan de Espinal, de sus oraciones y su imprudencia, de su muerte de mártir, allí en la calle, en el reparto de panfletos en mitad de la noche conozco a Espinal, no es el cura de la iglesia, no es el cura de los domingos o el que oficia en actos oficiales es un cura clandestino y para saber de él hay que leer panfletos prohibidos, se debe ser tan imprudente como él.
Los miguelitos y los tanques apenas son nuestra lucha, cualquier panfleto es bueno para repartir, sólo importa la denuncia y si es clandestino como al cura que conocimos en las calles es mejor. Con la llegada de la dictadura me llegan lecturas traídas por mi padre y con estas lecturas de otros curas como Camilo Torres. Para esa época la iglesia es la iglesia de algún domingo o el canto de los sábados en el santuario.
Corren corrillos que abajo en la parroquia del Rosario existen curas que son revolucionarios, que por allí andan también los tiras y que los panfletos son diarios. Quien sabe que así es. Un año después conozco la obra del Instituto de Aprendizaje Industrial a través del Rochetó, conozco la parroquia y me presentan a algunos curas jesuitas, de entre ellos recuerdo a Suñol,  de allí en adelante una que otra visita más nada. De esas visitas me queda la impresión de los curas correteando tras algunos materiales, hablando de herramientas y siempre en los talleres,  tan ajenos a la discusión,  tan cercanos a la vida.  Años después las amistades de colegio vuelven a mostrarnos otra faceta de los jesuitas, esta vez en Cochabamba en compañía del Terro Fernandez y el Rochetó , conocemos la vida de discusión, ciencia y disciplina de los curas jesuitas,  la disciplina me recordaba a la vida de cuartel.  Conocía la misa de santuario, conocía la misa de parroquia y los misachicos, esas misas y la iglesia estaban lejanos a pesar de mi presencia, la iglesia me parecía lejana y vacía, pero allí en ese santuario, con jesuitas al pulpito, conocí la iglesia cercana y la oración, allí en esas mañanas estaba la palabra encendida del evangelio, allí estaba la imprudencia del cura que conocí en los panfletos, allí el Cristo con el báculo y la mochila, envuelto en el polvo del camino, allí una ligera esperanza. Allí misaban los jesuitas y allí asistíamos los incrédulos de la iglesia para caminar el camino de los signos y de la justicia. La esperanza perdida en las iglesias, esa esperanza que lanza a miles a vagar en busca del evangelio, por ese entonces me devolvió la mirada en el futuro.
Los jesuitas parecen venidos a trastocar caminos y en ese andar también conocí a jóvenes que hacían comunidades para preparase para andar un camino que nunca llegó. Allí en algún libro conocí también la expulsión o la renuncia del  cura jesuita Puente. Los caminos me han puesto a tratar de vivir la palabra extrema con el nombre de Espinal, un taller, una comunidad eclesial,  pero de ese emprendimiento sólo quedo la vocación de Boorquez, a quién años después visite cuando se hacía cura jesuita y en la celda que ocupaba estaba el apuro de la ciencia, Grover ahora esta metido en algún laboratorio, la Zule viendo que hacer y de los que el recuerdo me traiciona, mil disculpas.

Los jesuitas sin tener una convivencia o amistad, han tenido la influencia en la vida de muchos. Lo hacen desde los extremos de la derecha de un artículo, muchas veces en la ingenua creencia o en el valor de la esperanza en otro artículo.

Quedan esos hilos y hoy con un Papa jesuita, quisiéramos que la iglesia sea una iglesia que no calle y que tenga la imprudencia de los jóvenes.

PD. Caminando en alguna cárcel se encuentra una monja: Carolina. No quiero rezar, sólo saber que en busca de presos andará todavía en Oruro.
PD. En alguna calle, algún imprudente,  escribirá recordando a Espinal.

Oruro, 20 de marzo de 2013

Edgar Jorge Rodríguez Alánez
3081317 – Or

lunes, 3 de septiembre de 2012


Tinku en Cala Cala

Casi en silencio, pero en una esmerada disciplina, bajan y suben de  los camiones, el sol declina, desde donde están los recién llegados miran el templo pero no acuden a Ella. Ellos alistan sus ropas, ríen, se miran y miran a las mozas, con el rabillo del ojo, ellas miran a quienes las miran, sin corresponder. Los zapatos son de minería pero no son mineros. Los calzones blancos o negros relucen, pero son los menos, ahora los calzones son jeans, las chaquetas bordadas, coloridas en bayeta de tierra o en imitación. Ellas tienen los vestidos negros bordados de flores, bordados de sueños, algunas han cambiado a polleras, tienen los cabellos relucientes, las chapitas de sus caras parecen coloretes de muñecas, sus carnes duras se insinúan a pesar de sus ropas, llevan banderas blancas. El sol todavía parpadea, liban y comen en Oruro, casi en el atrio del Socavón se encuentran los venidos del sur: los Cacachacas

Es septiembre, el cielo suele estar limpio a veces, pero otras veces se recuerda la nieve que cubre el campo, que cubre a los caminantes que parten desde Oruro a Cala Cala. Allí hay un templo, en ese templo el Señor de Cala Cala, los maderos de la cruz recuerdan la sangre que todavía fluye.

Allí van las gentes que ahora han empezado a tocar aires marciales, los Jula Julas, vuelven como todos los años a tomar Cala Cala. Van en grupos, mujeres jóvenes con banderas blancas parecen ahuyentar a los que se oponen. Atrás resuenan los tubos en una cadencia de marcha, y los grupos van imponentes bajando en pos de Sepulturas primero, después Cala Cala.

Llegan a Cala Cala y  parecen que la noche no ha sido nada, van y vienen. En camiones otros grupos también han llegado. Parecen sobrios, a pesar de la chicha, suenan todavía los aires marciales, ahora marchan en círculos,  pareciera que el mundo se resume a ese pedazo de pueblo, y en los cuatro costados del viento van y vienen en círculos varios grupos, que avanzan ahora en pos batalla ahora en afán de tregua o retirada. De pronto el silencio de la música preside a la batalla, zapatean y gritan, se levantan, baten los brazos y sus cuerpos se visten de cinturones tachonados de hierro, de chinches que relumbran, con monteras las cabezas, las manos se esconden en “ñucus”, que son manoplas de cuero crudo. Las mujeres miran y baten sus banderas como varas de castigo, alistan piedras y se adelantan un poco como queriendo que las brumas del combate no se inicien. Corre el viento frío, y alienta con su calor el sol.

De pronto se oyen ayes y corajazos, gritos de ánimo, los ñucos se levantan y rompen huesos, caen monteras,  batalla campal envuelve a los hombres, corre la sangre, corre desde las heridas al suelo duro, se lanzan piedras, pero el combate no cesa, no miden las consecuencias, no miden si sus carnes sangran, no miden sus huesos roídos de dolores, no miden nada mientras dura la batalla. Gritos y ayes, maldiciones, juramentos de venganza y revancha, vítores de júbilo, vítores de los que han vencido. Se ven desafiantes con el torso desnudo algunos, otros en brazos de gente que los retiene, piden revancha, la sangre no cesa, la muerte acecha, la pelea parece terminar, se ven todavía escaramuzas, los valientes son agasajados y esta vez las mujeres les miran como queriendo que las heridas les sanen y sean ellas el bálsamo.

El griterío informe se vuelven voces de calma, cuchicheos de vergüenza, cuchicheos de admiración. En las calles han dejado sus voces los tubos de los jula julas, rotas sus voces no les escuchan. Envuelto en polvo se aleja la muerte.

En una lacaya, en un canchón están los combatientes con las heridas abiertas y sedientos de calma beben para no llorar. Otros olvidan sus heridas y cuentan la batalla una y otra vez. Seda el alcohol para no entender nada, para no saber nada, para no saber que la fiesta ha terminado. Abajo del pueblo está el templo, hasta allí llegaron las voces y la sangre, hasta allí llegaran con  sus llagas los guerreros y llegaran los caminantes.
Los brazos de la cruz parecen confortar para las nuevas batallas.

La Paz, 31 de agosto de 2012


Edgar Jorge Rodríguez Alánez

 Publicado en la Patria de Oruro:  http://lapatriaenlinea.com/?t=tinku-en-cala-cala&nota=118003


El Espíritu del Duce[1]

Por Edgar Jorge Rodríguez Alánez*
La mano del “pequeño escribiente florentino”, hace firuletes de tinta en el papel blanco y desde los “apeninos a los andes”[2] caminan los sufrimientos del emigrante, la fuerza de Garrón son los brazos vengadores de los “fasci de combatimentto” que reclaman un lugar en la patria italiana, un lugar que promete cuando vivió el Duce[3], es su espíritu que camina en las aulas de la escuela, es el reclamo y la exaltación del Imperio Romano. La misma exaltación fallida que transita Bolivia hace más de una década, fallida por la escasa lectura de la historia, prefieren la historia que nos hace perdedores sedientos de piedad y conmiseración, a diferencia de Italia donde la Roma Imperial era el mundo mismo.
El Duce decían que paraba en tres pueblos el mismo día, del uno al otro confín de Italia, discursos grandilocuentes, los mismos discursos en Bolivia que embriagan la mirada, embebida de saberse vengada, embebida de alegría por saberse poseedor de una esperanza, aunque esa esperanza sea apenas un estela de humo que se disipa con el viento global.
Los “fasci de combatimentto” no son los combatientes de las arenas del chaco, son los que yacen en las calles vendiendo una escudilla de madera o tan sólo piedras, son los niños lanzados a la barbarie en un lance entre las pandillas, no son los tullidos en la guerra convencional, son los tullidos del hambre diaria, del desempleo permanente, son los nuevos obreros de casa sin fábrica y sin patrón. Los romanos aprendieron que diez hombres podían vencer a cien mejor dotados físicamente y con el mismo arsenal. Sin los conocimientos de la guerra los cien gritan, ellos, los diez callan y embisten ordenadamente, unas simulando una tortuga contra flechas, otras en lanza para dividir el enemigo, lo mismo que los policías de hoy[4].
 En Bolivia aprendieron que la barricada, la montonera y la dispersión  son efectivas y enfrentaron el miedo y por encima de esta emergencia, en la cresta de la ola, surfearon los que detentan hoy el poder, los dueños del poder de ayer eligieron y estimularon, ante el miedo a las ordas que empiezan a organizarse, la semilla de lo más liberal, aquel que enseña el trabajo de cocinar en la mañana para los obreros de una jornada de más de ocho horas, sin seguridad sin nada, sin flojera pero con el estómago con mendrugos que no apean a el hambre, que enseña que la ganancia lo es todo que nos enrostra el ahorro cuando la razón calla al llamado del hambre, lanzados a un liberalismo puro y salvaje.
Con la insistencia de revolución nos muestran resultados que no son más que tareas inconclusas de los partidos “neoliberales”[5]. Las alegorías de trasponer rostros en los rostros de los héroes de la patria, o de leer lo que no se ha entendido al público en un mesianismo donde el líder es más que la patria es el mismo espíritu de la Italia fascista, el espíritu de la emoción, la alegría y del opio que aleja a la realidad y acerca a los realistas del rey con las fruición de las delicias culinarias del poder.
Con la hija en la cárcel y haciendo mutis se quedó sin manto los que vanagloriaban al líder. Los que dejaron de creer en aparecidos y esoterismo, en la magia, han visto al Duce caminar entre el polvo del camino y la selva de cemento. Los escribidores del buen vivir han dejado que sus hijos aprendan a vivir mejor en las escuelas privadas y las universidades del exterior, por si no se quedan los años que dicen que se quedaran o quizás simplemente para que vivan mejor, no son ya el discurso rebelde y emergente, son los amancebados del poder y al mismo tiempo los entenados del palacio.
Claro que es el espíritu del Duce que camina en los pasillos del poder, así como caminan los fantasmas estalinianos con la caza de los enemigos de la revolución, ambos persiguiendo a quien se oponga al condontieri boliviano.
Al parecer las discusiones universitarias con Molina[6] no han terminado. ¿Una herramienta como la pala no es pala aquí o en cualquier parte del mundo?¿No se parecen, o son similares las estrategias de Trostky de la revolución permanente y el organizar, organizar y organizar a la espiral de la mejora continua de Deming? ¿La burocracia Inca tan similar pero superada por la burocracia China? ¿La estadística desarrollada en las guerras mundiales por la Marina de los EE.UU no es la misma que utilizamos en el gobierno, empresa o universidad?, ¿Es la herramienta que está en discusión? ¿Son los resultados o la caja donde hay un input y un output?
Quizá la discusión no está en si el espíritu de la guerra se apodera cuando utilizamos las tablas de distribución desarrollado por los marinos norteamericanos, que bien puede hacerlo, la discusión posiblemente se circunscriba en el hecho que en tanto siga el Duce seguirán los mismos resultados de la época Italiana.  El MAS  perdió la revolución hoy empieza a perder la Patria.  
Como colofón, pues la discusión se inicio a propósito del TIPNIS, la sociedad civil (entiéndase entes empresariales, cívicos, movimientos sociales, colegios ingenieriles, etc.) mantuvo controversia con Theodore  Roosvelt y John Muir.  Roosvelt  discursa que  “…Cualquier tonto puede destruir los árboles. Ellos no pueden escapar. Desafortunadamente, Dios no puede salvar a los árboles de los tontos, sólo el Gobierno puede hacer eso", de la controversia salen airosos. Hoy el parque Yosemite de California agradece al naturalista John Muir y el Presidente Roosvelt su preservación.
En Bolivia Evo y sus correligionarios mantienen controversia con la sociedad civil, de esa controversia, solo pueden salir perdiendo, porque el mañana, el futuro le reclamará el TIPNIS. Son los aromas desconocidos de la flora que traen los trinos de aves desconocidas, son los rugidos de las fieras y los ríos que maldecirán y vendrán a reclamar mil, diez mil,  cien mil muertes  y más.


[1]Alejandro Almaraz (ex viceministro) inicia una polémica con Fernando  Molina (periodista, premio Rey de España) sobre la caracterización de lo que hoy se vive, una polémica que parecía saldada en las aulas universitarias, que hoy prosigue.
[2] Cuentos mensuales y personajes de Corazón de E. Amicis
[3] Duce de dux jefe de la Venecia Medevial, es como se hacía llamar Benito Mussolini.
[4] Quien escribe ha recibido instrucción de Policía Militar y  Antiguerrilla.
[5] Las tareas inconclusas no se hicieron seguramente por el miedo visceral y la imposición  o simplemente porque el consejo de F. Molina de dejar los libros y leer la realidad  les llego tarde. Al parecer Molina no sigue su propio consejo de leer la realidad, y los del MAS miran la realidad sin saber que miran y prefieren a los escribidores y locuases que ensalzan el devenir del poder.
[6] Fernando Molina ha sido uno de los animadores de los discursos universitarios en la década de los 80 en la UTO y quien escribe discursaba sobre la impertinencia de caracterizar un determinado periodo a la manera que lo hacen los pensadores marxistas y no marxistas. De lo que hagamos con las herramientas de gestión al adaptarla o no a condiciones locales se vera la pertinencia o no de esas herramientas.
*Edgar Jorge Rodríguez Alánez ha sido miembro de la FUL- UTO  y  COD - Oruro
La Paz, Agosto 18 de 2012
Edgar Jorge Rodríguez Alánez

 Publicado en la Patria de Oruro:  http://lapatriaenlinea.com/?t=el-espiritu-del-duce&nota=117312