Por Edgar Jorge Rodríguez Alánez

sábado, 13 de febrero de 2016

Educación y familia



Educación y familia
Por Edgar Jorge Rodríguez Alánez*

No me quepa la menor duda, de niño hurgueteando entre las cosas de mi padre encontré una revista Life, esa revista por cierto traía en fotografías la llegada del hombre a la luna, de alguna parte sabíamos que el hombre llegó a la luna, las fotos mostraban a los astronautas escribiendo la historia y no era Laika, eran humanos y era la luna. Esa noche la luna no tenía el ensueño de la poesía ¿y si de verdad nos fuéramos a vivir allí? Hoy el sueño humano lleva a gente a colonizar Marte.
El eclipse de luna del año anterior, me ha hecho ver  que la imaginación de la niñez cuando se empapan de un hecho, es superior a la imaginación de los hombres. Mis hijos discutían de las formas de energía y de las posibilidades de colonizar otros planetas y de la formas en que vendrían a ser los humanos.
Al ingresar a la U, la desigualdad de conocimientos eran abismales, estudiantes de colegios donde apenas si entendían el álgebra y otros donde el cálculo avanzado era materia aprobada por lo mismo lo que se hacía en la universidad apenas si era un repaso.
Actualmente, la prensa da nota de que alumnos de kínder salen ya leyendo lo que ayer se leía terminando el segundo curso. La química no es ya de alumnos mayores en cursos avanzados.
Los manuales escolares llevan en sí mismos una corriente que no ha pasado de moda en siglos, lo conductual sigue y rige incluso para los padres de familia.
Los profesores o maestros de aula se atiborran de corrientes pedagógicas y sin embargo no tiene el correlato con el dominio de las ciencias elementales, y es que sigue lo propuesto por un maestro de hace siglos, denme un alumno y lo hare a semejanza mía, fascista o comunista. Aquí los maestros tienen entre sus armas la asociación delictuosa para ampararse de los delitos de extorsión de todo tipo, sabido por aquella mayoría cómplice que no delata su voz para no perjudicarse.
El dominio de las matemáticas debiera tener correlato con lo aprehendido de las corrientes pedagógicas. Actualmente, con años de retraso, lo propuesto por la reforma educativa ha sido llevado a cabo por este gobierno.
Los profesores al cumplir lo exigido, han tornado a lo que siempre han hecho, adornado por algunas tareas manuales que no aportan conocimiento ni experiencia en el desarrollo del niño. ¿Recortar una noticia embadurnarles de adornos barrocos, coadyuvará cuando la niñera, caja boba, habla de juegos y noticias de crónica roja?
Las predicciones del fin de la historia de Fukuyama  dice que la familia en su formalidad ha sido disuelta, que la familia tradicional ha muerto. Han sido los masistas en Bolivia los verdugos de tal disolución, ha muerto la familia.
Se ha sustituido por una extrafalaria teoría pseudo ecologista donde el hilo conductor es la individualidad. Y dicen que “combaten” al concepto tradicional del salvajismo, del capitalismo, el concepto de ciudadano.
Por lo mismo la promoción de los conceptos se da en una guerra que otrora hubiese sido llamada de baja intensidad. Una guerra donde la predicción tiene otra condicionante de modelo, corroborada y asistida para su desarrollo hoy con más énfasis que ayer:
El dominio del conocimiento no es ya un capital oculto está al alcance de todos aunque en los hechos pocos puedan alcanzarlo y ponerlo en práctica.
A decir del gurú de la administración Peter Drucker, la base de la pirámide de los entes económicos sigue siendo la industria de chimeneas y de calle, que la tecnología de punta apenas acerca al control. Los acartonados que medran de los recursos estatales no tienen overoles para reanimar la industria ni menos hacerla amigable con la tan mentada “madre tierra”, parecieran ser fieles a la madrastra, como dice una canción española.
La familia en ese entorno toma los valores del deber ser, una mafia universitaria incapaz de desarrollar nada y colocar en manos de los bolivianos tan sólo su retórica de rococó barroco, en cambio desarrolla desde la escuela la segregación basada en el conocimiento y el dinero, asegurándose un puesto en la empresa familiar en que se ha vuelto la Universidad.
Los teóricos de mi época, en el colegio inundaban con el entronque de la revolución nacional, el nacimiento de la nueva burguesía que no se dio con la llegada de la democracia, democracia que parió la emergencia del nuevo siglo con el “entronque de las plutocracias”. Una nueva burguesía que aún no ha terminado de gestarse que espera una nueva revolución. La nueva plutocracia desde el gobierno alardea de burguesía pero no es más que el entronque de plutocracias.
Los padres de familia, hacen una carrera no por la puesta en práctica del conocimiento sino una carrera de cartones que otorgue a quien lo tenga la manera de manipular de mejor manera un lugar en los puestos burocráticos. Las crisis golpean a la base de la economía pero a la burocracia tan solo la acaricia.
La familia en ese entorno es fiel a la predicción, en su disfuncionalidad ha logrado zafarse de la educación primaria, padre y madre van al trabajo, una escuela que no los acoge durante todo el día, una niñera de lo más salvaje como las cajas bobas. Si alguna vez educa la familia en primaria  en secundaria su apoyo es para alcanzar cartones a como fuese, cueste  y de lugar.
En otros casos la disfuncionalidad llega a tener padres y madres con diferentes correlatos de valor para su aplicación, se suma los valores dictados por las políticas gubernamentales. El presidente ha expresado a todos la necesidad de “llamita y ovejita” para salir del colegio. Los profesores han expresado con sonrisas lo que es habitual.
No existe en los teóricos sociales bolivianos, una discusión abierta y sincera sobre la educación, la retórica de los sindicatos de profesores en la práctica sigue siendo acomodaticia. Los unos vendidos y entregados al poder coyuntural, cualquiera sea este, vestidos de rojo y socialistas. Los otros parangonando lo que hacen bajo circunstancias donde los entes económicos tornan a modelos no vistos otrora bajo el mismo hilo conductor.
Un teórico denostado por todos cuando existen marchas,  decía poco más o menos que los humanos tendemos hacer lo más fácil y es ello lo que ha llevado al descubrimiento de las nuevas fronteras de la ciencia. La predicción no podía ser más inadecuada en ese tiempo, cuanta más cierta, hoy todos los cientistas sociales, incluidos los de la educación,  hablan de entropía. El mismo teórico anunciaba la mutación de los obreros a obreros sin patrones; el teórico también anunciaba, atisbaba que el arte no podía conceder una educación esclavizante por lo mismo la educación debiera parir un hombre capaz de expresar su propia libertad, los muralistas mexicanos, escritores franceses, Rivera, Bretón,  sumaron su voz a este movimiento.
Los profesores ganan cartones inútiles para el conocimiento, pero de valor para lograr favores y remuneraciones que no sobrepasan el slogan pasado “denles dinero a los profesores queremos educación”. Probablemente levante urticaria el hablar de la calidad, el mencionado teórico mentaba ya el “loop” de la gestión, el de la mejora continua.
Las normales donde se forman los profesores, está tan disfuncional como la familia, la que debiera hacer debate con la universidad en los hechos reproduce lo que se da en la escuela. Hace años una estudiante de la normal decía al igual que mis hijos hoy:  “… es que mi profesor/a me ha dicho que haga así”.
El modelo de escuela Normal se puede ver en los hechos del Mayo  francés, Sartre había pulverizado el discurso de la universidad, los estudiantes se sumaron a ello. La Sorbona había sido interpelada y derrotada. Mayo es de los estudiantes del mundo, de la discusión y la duda que hace al hombre. La Escuela Normal de Maestros en Bolivia requiere de sucedáneos, Profocom, que en los hechos es la reproducción de una universidad que fracasó.
En un seminario de seguridad industrial, presentaban los profesionales más reacios a los cambios que llegaban a la mayor pedantería, estaban en primer lugar los médicos y los profesores. Dueños, pequeños dioses de aula, cuya voz y sentencia deben obedecer todos los allegados al paciente, al alumno.
Al no existir familia como tal ya ni la religión va en su busca. En un trabajo realizado  hace años en el internado de huérfanas Penny de  Oruro. Entre las conclusiones que escribí, la familia había sido acomodada al quehacer de una monja y el Cristo crucificado. La familia disfuncional restituida, Dios proveedor, monjas que educan y suministran lo que Dios ha habido para ello. Los índices de esta institución eran mejores comparados con los índices de otro hogar de huérfanos, como ejemplo, los índices de maltrato en el Hogar Zelada eran mayores tanto por parte de los que regentan como de los propios internos.
La religión podía sustituir y mejorar la disfunción familiar, pero Dios ha muerto como tal, apenas un sucedáneo al dolor. Lo que no podía sustituir la familia era que las mismas niñas tenían sueños de ser funcionarios de alguna institución donde tengan sueldos. (Cabe decir que funcionarios del actual gobierno plagiaron el trabajo y hoy son los grandes consultores de la estrategia educacional)¿Vamos a juicio?
La familia disfuncional no sólo está en las familias destruida por el acoso político y económico. Está en aquellos que se precian de la moralidad de la sociedad. Para nadie es desconocida las aventuras extramaritales, producto de la extorción, las dobles vidas que se llevan, los hijos “bastardos”, las historias son muchas y hacen para otras páginas. La tinta de los periódicos se ha inundado sobre el escándalo presidencial, mejor evidencia esa.
Esa familia en todo el sentido recoge los valores y lo fundan en lo que la hipócrita educación satisface en los mejores colegios.
No es más la madre que enseña a los niños los valores, ni los abuelos los encargados de proporcionar lo mínimo para caminar en la vida. La experiencia de ellos recoge para hacer de la educación el justo acartonamiento, reconocido por la sociedad.
La educación en la familia poco menos que ha muerto, en otros países la familia tomaba la posta para cincelar el bronce de un ente económico, después los hijos de los artesanos eran propietarios de pequeñas factorías, los nietos de la factoría con apellido de bolsa de valores, demás está decir que los cartones eran complementos sin importancia. ¿Algún catedrático acartonado hasta el cogote podrá infundir el conocimiento de una factoría levantada a sudor y lágrimas, mejor que el que lo ha levantado? ¿y no será que los secretos serán entregados al hijo? Hoy el sueño que infunden los cartones es pelear por una plaza de la burocracia, que medra y no crea riqueza. La educación no es la herramienta para impulsar la factoría en este país disfrazada de anticolonial y racista cuando los tuétanos se precian de estos valores hasta el hartazgo.
La familia de los artesanos enseña a sus hijos para ser parte de los maestros sin conocimiento, de los policías con el dedo presto a lanzar el plomo, militares de botas manchadas de blanco elixir, curas  que tienden al placer y la oración de un nuevo Dios que no es el Cristo anatema que corre de los templos a las serpientes ni el Dios de la esperanza, de ministros religiosos que son felices con diezmos como lo es la corrupción del gobierno, Todo lo que tenga su renta, pero de factorías nada.
La escuela de la producción que gasta millones en propaganda, no tiene sino la alegría de lanzar la mano de obra fácil y sumisa. Lo peor, esa mano de obra, no puede sostenerse por sí misma por muchos años, una canción acusa comerse la dignidad porque “cambiaste los bueyes por trago al patrón, poniendo en prenda el chaco también”. ¿Se me amenaza por lo escrito? Cristo está colgado en los altares y a su salud beben y se beben su dignidad. Mi mano puede ser que tenga la ayuda de ese Cristo al escribir. 
* Ha estudiado ingeniería química y trabajado en el área minera en empresas COMSUR/Sinchi Wayra, Apogee - La Solución, Minco y otros.
 
Oruro febrero 10 de 2016
Edgar Jorge Rodríguez Alánez
CI: 3081317-Or
Telf. 52 41924

miércoles, 10 de febrero de 2016

Impuestos



Impuestos
Por Edgar Jorge Rodríguez Alánez*
Las décadas 80-90 en Bolivia era común escuchar que Bolivia poseía el mejor destructor del mundo: el ente recolector de impuestos. Las empresas, los empleados eran los que se quejaban del sistema impositivo, de las exacciones que se realizaba y otros delitos.
Los “neoliberales” implementaron una serie de reformas que cuasi se convierten de una suerte de sistema de transición a un sistema que pervive al presente. Todo sistema de transición tiene en sí mismo la marca de que lo transitorio, lo que es para el momento se queda por un tiempo indefinido. Ello ocurre en las empresas y en todo el quehacer humano mientras el sistema funcione no se lo toca. Un cantante español dice “…Santa Rita Rita Rita lo que se da no se quita”.
Sin embargo de ello el sistema estaba hecho para eso, para paliar el momento y servir en las mejores condiciones a los decretos económicos dictados. El sistema impositivo tenía pues que dar todas las libertades, esos grados de libertad de un modelo se ven en la práctica en las desregulaciones que dotan al sistema y que son pasibles de revisar en cualquier momento para que el modelo impuesto trabaje de la mejor manera concediendo al mismo tiempo el no perder los ingresos necesarios.
Los huecos y esas libertades concedidas debían ser ajustados en el transcurso del tiempo, en el mismo tiempo donde se desarrollan las nuevas reglas de juego. Sin embargo de ello el sistema siguió en su curso hasta llegar con una serie de paliativos, una serie de restricciones y acomodamiento a los nuevos actores económicos que se reanimaron en el curso del siglo hasta llegar al presente, sin tocar las libertades concedidas en el momento de su implementación. Las desregulaciones del sistema se convirtieron en parte de los ejes del modelo impositivo.
Los chilenos que llegan a trabajar en Bolivia y/o en cualquier parte del mundo tributan al erario chileno, los que visitan Chile dicen que hasta los chicles pagan impuestos. Es decir mientras el sistema impositivo de los países desarrollaba sus masas tributarias, en Bolivia se ajustaba y optimizaba las masas tributarias que habían sido transitorias, de manera independiente y sin tomar las interacciones de los subsistemas que componen el modelo. Los nuevos actores económicos en la minería, en la industria manufacturera, en el transporte y los otros rubros se beneficiaban de este sistema. Otros actores que salieron de la etapa de transición eran grabados de manera singular.
El desarrollo de los sistemas administrativos si bien cambiaron de nombre con el ente tributario no cambió en la lógica de su administración ni en el modelo impositivo.
Cualquier sistema requiere de una serie de libertades, esos grados de libertad son manipulados por los entes políticos económicos del estado. En minería los cambios efectuados se parecen del todo en una serie tomada de las reformas coloniales, los cambios se refieren estrictamente en lo recolectado y no en la base misma económica.
Los transportistas pueden argüir lo que corporativamente les conviene, sin embargo de ello el problema no radica en ello, radica en el sistema tributario. Los comerciantes tienen en ciernes un pliego, los comerciantes tanto grandes tributarios como los comerciantes de capitales menores, que llamamos gremiales. El pliego de seguro tiene, como en el caso de los transportistas, en si la causa mayor en el sistema tributario. Las nuevas demandas de la minería ahora tienen corporativamente los argumentos que nacen no solo del sistema tributario, también de los mercados globales con la cual interacciona.
El sistema tributario por lo mismo si no ve en lo largo, no será capaz de reconocer de las libertades ocasionales en un momento de transición, por lo mismo las desregulaciones que requiere a través de los grados de libertad que se conceda al modelo. Esta transición global puede prolongarse más allá de cualquier discurso local, en la práctica son reactivos al momento coyuntural.
Aún de persistir el actual sistema tiene en su administración un sistema que no ha sobrepasado de la simple optimización de algunos de sus componentes, ni siquiera puede decirse que se ha hecho una reingeniería y peor  un sistema que vaya con la realidad nacional.
No hay un solo contribuyente que reciba un salario que no haya comprado una factura. Las noticias de la prensa hacen pensar que hasta el primer hombre del gobierno, el presidente del estado plurinacional,  realiza lo que el empleado con el menor ingreso hace al tributar. La compra de verduras, carne y hasta la compra de artefactos electrodomésticos y computacionales no facturan.
Es práctica y vox populi lo que se hace. Llevarlos a mirar el sol en barrotes o incautarle su herramienta, es como quitar al pescador su caña de pescar para darle mendrugos de pan; Bolivia vuelve a ser lo que ha sido siempre un país que vive de la limosna, un país donde un puñado gentes viven lo que viven los grandes millonarios del orbe, un país donde es mejor estar en la informalidad. Quizá García Márquez tiene razón es mejor estar indocumentado para estar feliz.
Un artículo del premio Novel de la economía Paul Krugman, argumenta lo detestable de una   “…desigualdad  inevitable,  la desigualdad extrema que existe hoy en estados Unidos no lo es”, En Bolivia esa desigualdad extrema es detestable,  empeorada por un sistema tributario que es desigual y combinado, ancho para unos y estrecho para la mayoría de los bolivianos; lo peor es saber que esta desigualdad extrema es propiciada por los entes gubernamentales. 
 
* Ha estudiado ingeniería química y trabajado en el área minera en empresas COMSUR/Sinchi Wayra, Apogee - La Solución, Minco y otros. 
Oruro, 9 de febrero de 2016

Edgar Jorge Rodríguez Alánez
3081317-Or
Telf. 52 41924

lunes, 25 de enero de 2016

Ingenieros capataces y científicos de overol



Ingenieros capataces y científicos de overol
Por Edgar Jorge Rodríguez Alánez[*]


Los mineros en corrillos, en las labores hablaban de quién y a quién le correspondía el ser “mayordomo”, la actividades de entrenamiento y capacitación lo determinarían, sin embargo de ello este puesto enteramente “indio” enteramente ligado al liderazgo de la comunidad con que convivía la empresa. Este liderazgo está íntimamente ligado a la estructura y composición de las comunidades agrícolas y su interacción con el estado desde los tiempos pre coloniales. El nuevo mayordomo no provenía de la cultura minera como los anteriores, cuyo liderazgo en mina no se discutía, estos nuevos reproducían prácticas antiquísimas, en un nuevo contingente de mineros salidos de una comunidad agrícola Hampaturi.
El termino mayordomo proviene de la colonia, los mayordomos estaban encargados de la contabilidad de la producción minera, de cuanto mineral salía de la mina y en  qué lugar de la cancha mina se depositaba cada “stock”. o “montón”. El mayordomo estaba encargado de la planificación de la explotación, de que lugares se explotaría y de que lugares no, hasta no hace poco dirían de la voladura de tal o cual pachata en interior mina.
El mayordomo estaba encargado del personal de la mita y el apoyo de aquellos de que no eran. De seguro también sabía de quienes eran indios de faltriquera. El mayordomo era “indio”.
La explotación y planificación de la mina estaba en manos de los indios, a excepción de la seguridad industrial y la seguridad estructural de la mina, donde existían oficiales españoles en el control y mando de este segmento de la labor minera. El mayordomo empezó por perder su especialización de trabajo con la primera crisis minera durante el siglo XVI, de donde nace la mita y se pierden la huarachinas. A este mayordomo se le había relegado al control de los mitayos indios y sus cupos dentro de la extracción minera. En la refinación del mineral no existen ya los “indios” sino como base de la mano de obra.
Con las posteriores crisis, las labores ingenieriles de la explotación y planificación minera son encargados a los criollos y los que a la postre serían los bolivianos. Sin embargo de ello, la investigación y el desarrollo de la industria minera no estaba ya en manos de los españoles, la fluidez de tecnología durante el siglo XVI entre la minería de la Nueva España y la Madre Patria había cambiado con las crisis. La investigación y el desarrollo de la minería se llevaban a cabo por extranjeros y por ingenieros venidos allende el charco.
Las últimas reformas introducidas en la minería durante las tres últimas décadas de la colonia constituían apenas un alivio a la forma administrativa de llevar a cabo la industria minera en lo que hoy es Bolivia. Estos últimos intentos de desarrollo minero tanto en la producción de los ingenios como en la misma mina, constituyen lo que perdura hasta más allá de la República. Requerimientos tales como el drenaje de agua y ventilación han sido sistemáticamente olvidados hasta ser insostenible la explotación. Los “repasiris” son puestos en evidencia por el maltrato, la contaminación y la baja productividad de los ingenios es el mal que aqueja para que Potosí no sea más.
Nuevamente el desarrollo de las reformas se hallan en manos de científicos alemanes: la expedición de Nordenflicht. Estos ingenieros y obreros, aseguraban de la negligencia de la explotación en la que está sumida Potosí. Anota Helms en su diario: “más irregularmente, como si fuera con el propósito de pillaje”.
En el procesamiento de la mena, lo propuesto por los alemanes ha sido desechado, cabe aquí indicar que de seguir en la porfía los beneficios para la industria como para el medio ambiente boliviano. Finalmente  lo escrito sobre los oficiales de la industria minera por Helms es lapidario y lo peor que todavía hasta hoy es el acuse a la industria minera. “…están dotados de tan escasa habilidad para ejercer funciones oficiales, que en Europa no se les consideraría dignos ni siquiera de ser operarios comunes y menos …”
A principios del año 2000, cuando me preguntaban sobre la explotación de la mina Huanuni respondería tanto a modo de broma como de certidumbre que los planos de Huanuni se parecían a “arbolitos de navidad” por lo intricado de su explotación que se asemejaba a un bosque tan ramificado donde cabe lo dicho por los alemanes. Si esto pasa en una de las minas estatales pasadas a manos privadas y vuelta a lo estatal, casi en los mismos cánones pasaba en la minería privada, tanto formal como en la cooperativista que por los nuevos rumbos políticos, ha sido insuflada por los mineros chicos que han migrado a la cooperativa.
Los mayordomos son llamados “jefes de punta”, mineros que han pasado por todas las labores de minería, esto es bomberos, carreros, ayudantes y maestros perforistas. Los mayordomos están dejando el puesto a los iniciados, a los ingenieros salidos de la universidad, los nuevos capataces de la industria minera.
El segmento de la seguridad industrial y medio ambiente, si bien en la administración tiene ingenieros formados no dejan de ser administradores en la minería formal, en tanto en la minería chica y en algo en la cooperativa,  puede que lleven las labores de investigación y desarrollo.
En las minas de COMSUR, en seguridad industrial introducida en los años 80 del siglo anterior, el “know how” provenía del extranjero, no toma en cuenta el desarrollo de la minería nacional  durante la década 60-70 de la minería nacional. Si en mando y control ocurría ello, en la misma labor minera lo nuevo no había llegado.
La parte de medio ambiente, librada a iniciados en este arte era más la implementación de sistemas de administración, mando y control, que a manera de innovación eran “coordinadores”, un sistema caduco y pasado de moda en las industrias norteamericanas y europeas.
Sin embargo de ello mi trabajo en una de las minas ha sido desarrollar e implementar la primera planta de tratamiento tal como debe ser llevada a cabo, con el plus de introducir, la precipitación de alta rata mediante lamellas, que ha debido ser una de las pocas excepciones en la industria minera.
La nueva minería de explotación masiva, no tiene sino su correlato con lo dicho, aún más descarnado que la mediana y pequeña minería. La planificación minera ha sido llevada enteramente por manos extranjeras, la investigación y el desarrollo por consultoras extranjeras, y tan sólo los nuevos capataces son bolivianos formados por la universidad.
En mineras como San Cristóbal el inicio de las operaciones se ha efectuado por directrices internacionales con una copia que persiste de la minería ajena a Bolivia. Es esta la condición para su explotación. Bomberos traídos de otros lares, ingenieros ajenos a la problemática ambiental son los que hasta hoy administran. La minería que debió desarrollar hasta el lenguaje de enfrentamiento, por ejemplo en lo ambiental,  ahora es anodino, una voz enteramente internacional indica que ellos son expertos y no es correspondido ni siquiera por sus propios ingenieros por los riesgos que genera. A ello se suma la copia sin criterio ni vista en Bolivia de los ecologistas del nuevo socialismo, que apoyan a través de entes gubernamentales y no gubernamentales el estancamiento boliviano.
Los nuevos capataces en Bolivia son los salidos de las universidades, cualquiera sea su condición de “acartonamiento”.
En la última década la investigación y el desarrollo ha sido dejada en ciernes, lo que debió ser una cruzada nacional se ha convertido en una toma y daca de la “llave en mano”, de ejemplo lo ocurrido con los salares bolivianos donde la investigación es mostrada como si fuera hecha por bolivianos pero patentes y “papers” son hechos por extranjeros.
Los huayralevas han sido transformados en huayracocas, la justicia comprada y manejada desde pasillos que no son los tribunales de justicia, la justicia ha caído por sí misma y la universidad ha hecho el coro, la propuesta ha sido hecha afuera aunque nieguen los malhechores.
Los científicos en Bolivia se han reducido a lo hecho en alguna oportunidad y terminada con la guillotina del desempleo o el congelamiento de cualquier posibilidad de financiamiento sea privada o estatal. En ambos casos el ejemplo mío basta de persecución e inhabilitación total, o el de Guzmán de Rojas que no tiene el mínimo de financiamiento.
Las críticas a la universidad colonial y republicana es lapidaria, el fracaso de la universidad es el fracaso de la Bolivia, de esta universidad no hay una referencia en el saber mundial capaz de ser llamada tal, o uno que pudiera preciarse de haber revolucionado o al menos contribuido a este saber. Si EEUU puede avergonzarse de tener un Martin Luther King que ha puesto en palestra lo inhumano de la segregación, puede preciarse con holgura del negro que descubrió el plasma o de los últimos premios nobeles, que han puesto la teoría de los juegos a disposición de la humanidad.
Colofón de colofón, la universidad ha descubierto que ponerse a la talla de otras universidades es la enseñanza de competencias. Ayer, en mis años estudiantiles, los que hoy administran el estado decían que la carrera de minería debía cerrarse, lo técnico en cuanto a presupuestos y supervivencia de la U lo requería, las pullas recibidas y los posteriores auges mineros desmienten a estos operadores y ratifica como bien hecho lo defendido, aun cuando no sean científicos al menos no dejamos en manos extranjeras hasta ese segmento de la cadena minera. 
Los overoles no avergüenzan, el deber y el saber, aprehendidos al menos nos da la constancia de no haber equivocado el camino, la constancia de estar en lo cierto, la certidumbre de que el pan para los hijos es necesario, de saber que hay más que el pan para vivir y que Dios aprieta, y  espero no tanto.
La Universidad en Oruro ha claudicado con toda su estrategia.

Edgar Jorge Rodríguez Alánez
CI 3081317 –Or
Telf. 252-41924




[*] Ha estudiado ingeniería química en la FNI-UTO, trabajos en empresas mineras, Comsur/Sinchi Wayra; Apogee- Solución, Minco, etc., en el área de medio ambiente, higiene y seguridad industrial.

viernes, 22 de enero de 2016

El maíz: del Sur para el Norte, de Bolivia a Méjico



El maíz: del Sur para el Norte, de Bolivia a Méjico
Por Edgar Jorge Rodríguez Alánez[*]


El paraninfo de la Universidad  Técnica de Oruro, escuchaba con la atención necesaria la conferencia sobre los orígenes del maíz en América y Bolivia, a manera de queja el disertante, indicaba que con lo investigado se podía poner en la palestra mundial que el maíz emigró de Bolivia hacia el norte. Méjico no es la cuna sino Bolivia.
El disertante: Edgar Dick Ibarra Grasso Eran, son los ochenta y la personalidad de este investigador tenía la contundencia de investigador reconocido a nivel mundial.
Las explicaciones de las idas y venidas del grano de maíz y de las peripecias para conseguir los ejemplares que mostraba en sus muestrarios, indicaban su amplio conocimiento de los valles bolivianos y la agricultura que realizaban las poblaciones bolivianas.
Las muestras que tenía Ibarra Grasso de granos salvajes encontrados en los valles chuquisaqueños y algún otro por Cochabamba mostraba la evolución y la antigüedad del maíz boliviano. Cada plantita mostrada parecía una serie de misterios que desgranaba Ibarra Grasso.
Después de la conferencia, al observar de cerca los muestrarios, estos tenían la evolución de granos parecidos al trigo que van hasta llegar a la mazorca de maíz. Las muestras salvajes que se mostraban, recopilados en años,  estaban con fichas preliminares, requerían un trabajo de catalogación y la esperanza de Ibarra Grasso de concretarlo en un libro, si las condiciones de financiamiento lo permitían.
Para conversar con Edgar Dick Ibarra Grasso, para seguir sorbiendo los conocimientos que retenía este investigador, había concretado un corrillo de estudiantes alrededor del investigador, ni uno sólo reconocido acartonado. Quizá por eso cuando trataba de preguntar parecía anticiparse para dar una explicación detallada que se me ha quedado ahora: El maíz ha ido de Bolivia a Méjico, Del Sur para el Norte.
En los mismos cánones de la conferencia dada en Oruro, Escobar Fernando un antropólogo cita a Edgar Dick Ibarra Grasso, sobre el origen del maíz, de origen boliviano que emigra y nos devuelve Méjico.
“Más de 50 años de investigaciones sobre el tema, le permiten al investigador antropólogo argentino Dick Ibarra Grasso, hablar con gran seguridad y sostener que el maíz no tiene origen mexicano, como se creía, pues los datos más antiguos que se tienen sobre la presencia de este cereal en ese país se remontan a 5.000 años, cuando los últimos descubrimientos en Sudamérica sobrepasan los 8.500 años de antigüedad. Estas plantas tenían características distintas a las del maíz actual, pues se trataba de un pasto silvestre que los indígenas ataban en la parte superior con la finalidad de que las semillas cayeran al pie de la planta, donde las recolectaban, las sometían a la acción del calor en ollas de cerámica y estallaban como las actuales pipocas, forma en que eran consumidas. Como no venían en forma de mazorca, nadie se da cuenta que se trata de maíz” (Dick Ibarra, citado por Escobar: 1999) Ana, Ortiz, “Los maíces en la seguridad alimentaria de Bolivia” CIPCA, 2012.
Los muestrarios llevados a esta conferencia magistral, seguramente han recalado en alguna institución, los documentos que dejó en Oruro a algún acartonado, seguramente también lleva lo investigado por este argentino de nacimiento, boliviano por su vida, por las contribuciones a la cultura y ciencia boliviana.
Edgar Dick Ibarra Grasso, estuviera cumpliendo en este enero los 101 años, y ya hace 16 que ha muerto. Llegó a Bolivia a los 26 años y de allí no ha parado con escudriñar las entrañas y las tramas que hacen a Bolivia. Dicen que es uno de los autores que han hecho daño por las investigaciones, entonces replique como hoy a los que se visten de aguayo, la trama está ahí las nuevas tramas a pesar de los deseos de estos no son parte del tejido.
Mis primeras lecturas de Tiahuanacu en mis años escolares, ha sido un extracto de Ibarra Grasso y su interpretación calendárica de Posnansky sobre la puerta del Sol.
En una revisión sobre su obra en el Museo de Etnografía e Historia de La Paz administrada por la Fundación BCB, no he encontrado las últimas obras de este investigador. Ir tras sus obras inconclusas, en este caso sobre el maíz, no sólo es necesario, es una obligación. Los acartonados medran de la universidad sin realizar una sola investigación puesta en la palestra del saber mundial.

Edgar Jorge Rodríguez Alánez
CI 3081317 –Or
Telf. 252-41924



[*] Ha estudiado ingeniería química en la FNI-UTO, trabajos en empresas mineras, Comsur/Sinchi Wayra; Apogee- Solución, Minco, etc., en el área de medio ambiente, higiene y seguridad industrial.