Por Edgar Jorge Rodríguez Alánez

miércoles, 20 de enero de 2016

H D P E



H D P E
Por Edgar Jorge Rodríguez Alánez[*]

HDPE, no es lo nuevo, pero no deja de ser interesante conocer las propiedades de este “polietileno de alta densidad”, plástico, llamado “politubo” en forma coloquial. Este HDPE ha logrado bajar presupuestos y elevar niveles de eficiencia en el manejo del agua en la mina, también del agua potable y riego en todo el mundo.
El material tiene las venias del Tío de la mina, la copagira apenas si la daña, sólo tiene su presencia en la coloración característica.
Su uso es conocido en la industria minera, dos décadas después de haber trabajado con ella, en tiempos del engaño y la mentira en una mina de cobre este era desconocida y alababan la tecnología, los conocimientos que técnicos chilenos habían impartido, tecnología de punta decían los disfrazados de aguayo, del poncho y la coca. Los técnicos de esa mina habían dejado el casco por el sombrero, en una característica risible, siendo la muestra la lambisconería en su teoría y práctica, el desprecio a la ciencia.
En la dichosa mina de cobre, se quejaban de agua, en un día de permanencia, por las tuberías de hierro escapaban sino el 50% del caudal al menos un 25%, agua que iba lixiviando residuos mineros de décadas anteriores, ese lixiviado con seguridad, siguiendo su gradiente, se convertía en una corriente de copagira, dañina, sus resultados en las denuncias que hacían, que hacen los comunarios de Coro Coro donde se encuentra la dichosa mina de cobre.
El agua según lo comunarios, corría desde hacía días, pero por si fuera poco lo pintoresco del tema era ver como sus “ingenieros” trataban de paliar el problema: con salivita y pedazos de goma de neumáticos, por la presión daban saltos cual culebras hipnotizadas por su faquir. El agua parecía un géiser que se elevaba, produciendo un espectáculo de cualquier parque urbano. No existe ninguna fuente de agua con esa altura y caudal de agua en Oruro.
Al día de hoy muchas autoridades hablan de las bondades de la tecnología, una tecnología que ya no va con estos tiempos. Varias cadenas de comida rápida con admiración de los entes de medio ambiente y autoridades gubernamentales alaban las presentaciones de los envases, esa admiración en el país “odiado gringo” se ha establecido sino nocivo, no amigable con el medio ambiente; cadenas que utilizaban este tipo de envases la han sacado de su cadena industrial hace más de tres décadas.
El medio ambiente es tan sólo para gastos que no tienen la pertinencia ni siquiera la transparencia de ser gastado. El dinero de medio ambiente ha tenido sus “negocios”, palos blancos mediante, a decir no de los opositores, sino de su propia gente. En Oruro el ejemplo es claro, el desastre del Lago Poopó, no ha sido estudiado, menos se ha realizado el seguimiento  de datos, peor el establecimiento de nuevas líneas bases. Los HDPE sin agua, gritan, dicen que se están haciendo …, haciendo negociados diríamos por las informaciones de la prensa.
Amén es de no escribir para no tener problemas y amenazas que realizan los gobernantes a través de sus organismos de amedrentamiento, operaciones sicológicas y biológicas. Algunos escritos míos han sido robados, la computadora sufre cambios que no hace un software, sólo se lo puede hacer de forma manual o conectada en forma remota. Huelga decir quiénes son responsables de estos hechos.
Nota. No ser mal pensados el título del artículo, no siempre alude a un gobernante, más si es en el internet, ¿probabilidad?

Edgar Jorge Rodríguez Alánez
CI 3081317 –Or
Telf. 25241924



[*] Ha estudiado ingeniería química en la FNI-UTO, trabajos en empresas mineras, Comsur/Sinchi Wayra; Apogee- Solución, Minco, etc., en el área de medio ambiente, higiene y seguridad industrial.

Educación secundaria: Bachilleres: base de la pirámide de la fuerza laboral; Magisterio: profesionales libres



Educación secundaria:
Bachilleres: base de la pirámide de la fuerza laboral; Magisterio: profesionales libres
Por Edgar Jorge Rodríguez Alánez[*]
Un reguero de pólvora corría entre los mineros: COMSUR contrataba. He visto a cientos de mineros en las mañanas venir en diferentes medios, todos con la esperanza de ser mineros formales. La fisonomía de aquellos era una variedad de genotipos, los unos con rasgos aimaras, los otros quechuas, algunos rastros blancos apenas aparecían, en otros de no ser su dicción y gestos pasarían por aquellos soñadores de blanquearse totalmente en Miami o New York aunque digan revolución.
El número sobrepasaba el ciento, los postulantes a mineros reunidos les informaron que la metodología de ingreso sería simple.
Primero: ¡Analfabetos puros y funcionales fuera!
Los mineros que no sabían leer y escribir con vergüenza fueron saliendo del grupo al ver el TD que debían estudiar, de allí saldría el examen de seguridad industrial que era preciso aprobar. El ciento se redujo a un número no mayor a los 40 postulantes.
Segundo: !Los enfermos fuera!
El pre ocupacional era el escollo, si los resultados llevaban el signo de alguna enfermedad entonces estaban fuera. Algunos ejemplos son simples: los que viven por encima de los cuatro mil metros sobre el nivel del mar desarrollan mecanismos para enfrentar la altura, un alto contenido de glóbulos rojos, el mismo puede desarrollar poliglobulia. Años después el nivel de glóbulos rojos indicados por los manuales médicos era desmentido por el Instituto de la altura, la enfermedad de la poliglobulia tenían una holgura entre el 30 al 20% del conteo de los 6.000.000. El número de postulantes se reducía inevitablemente a menos de la treintena.
Tercero: ¡de nuevo el TD¡;
Era de ver el ajetreo en los mineros que trataban de ayudar a parientes y amigos. Preguntaban y repreguntaban respuestas a exámenes anteriores.  Si ello ocurría en los primeros años del siglo, una década después me ha tocado ver, vivir y aplicar la misma metodología.
Los admitidos eran en su mayoría bachilleres en humanidades, habían desplazado a los analfabetos puros y funcionales en la base de la pirámide de la fuerza laboral. La nueva fuerza laboral en la base de la producción son ahora leídos. En las ciudades y el área rural se ha despejado al analfabetismo por un simple hecho: ahora es un requisito para trabajar como base de la fuerza laboral.
He escuchado a profesores con algo de orgullo en estos días hablar del alto porcentaje de “aplazados” en los colegios secundarios. Esa debiera ser la vergüenza del conjunto de los profesores, a ello se suma la prepotencia con la que actúan y la necesidad de paliar su salario exacionando a los padres de los alumnos con clases privadas y ayudas en productos.
Entre tanto los padres de familia seguramente tendremos que lidiar con la desidia y negligencia de las autoridades en sancionar a maestros agresores, con los que piden dinero a cambio de notas, con entes sindicales que amparan, protegen y socapan a este tipo de profesores.
No ha sido Goni Sánchez de Lozada, ni Ipiña, ni siquiera los disfrazados que visten de aguayo, el hecho que los profesores sean cuestionados en el intrínseco de su deber. No han sido las autoridades del gobierno plurinacional, que mejoraron e implementaron lo iniciado y lo dejado por pendiente  por el “neoliberalismo”. Son los profesores y su total divorcio con la gente de su pueblo, gente que son ellos mismos, las consignas de colocar al magisterio en pleno como  “profesionales libres” no sólo se hace necesario  sino imprescindible.
Los entes sindicales deben reeler el papel del sindicato en estos tiempos donde las frecuencias de los ciclos económicos se han acortado, haciéndose micro crisis. El ejemplo en el país y la minería es el periodo 2008 en la minería. Sin embargo de ello las crisis prolongada son signos evidentes de etapas de ajustes y búsquedas de nuevos sistemas que tornen equilibrios es este el periodo que vivimos con una crisis que puede ser mayor a los cinco años, o mejorar en la medida de las acciones de los actores económicos mundiales.
Los entes sindicales que han supuesto que las consignas de “profesión libre” y “educación regionalizada”, ha sido olvidado, hoy es un hecho inminente, dada la crisis de la educación. Los clásicos de la educación y de las lecturas políticas no se han cerrado a estos devenires, han explicado lo que sucederá y finalmente el rol que se deben tomar.
En estos días he visto en descarnado, en carne propia la desmesura y la acción para anular a la gente, disyuntiva callar o denunciar. Lo escrito puede ser censurado desde las esferas nacionales, pero está ahora en la mente de la gente. Los alumnos ahora saben cómo deben actuar con sus profesores. El callar y tenerles miedo no sirve de nada, es estar con el sistema y el sistema es una trituradora centrifuga que se los come. No es “revolución” ni siquiera “neoliberalismo” es apenas sobrevivencia.
La lucha es inevitable, batallas que rememoran la Ilíada, batallas donde participan dioses y hombres.
Oruro, martes 19 de enero de 2016
Edgar Jorge Rodríguez Alánez
30813174 – Or ; Telf: 25241924
ejrodal@gmail.com; ejrodal1@yahoo.es


[*] Ha estudiado ingeniería química en la FNI-UTO, trabajos en empresas mineras, Comsur/Sinchi Wayra; Apogee- Solución, Minco, etc., en el área de medio ambiente, higiene y seguridad industrial.

jueves, 31 de diciembre de 2015

De cómo comer el kalapari y lagua



De cómo comer el kalapari y lagua
Edgar Jorge Rodríguez Alánez[1]
Humeante, el olor del ají se eleva como volutas de un aire que no es el aire de las ciudades, penetra en el interior desatando los sentidos. Los días de invierno los días nublados y fríos, el plato de la lagua era llamado a la mesa, preparada y servida por las manos de mi madre parecía el mayor de los manjares, la carne retostada se sabía crocante, las glándulas salivales eran sometidas a producir saliva en cantidades.
Para comer ese plato, decía mi madre, era mantener la mayor de las corduras, las personas que no seguían el consejo podían tener la boca quemada, además de ser conocido y hasta llamado hombre que no es capaz de controlar sus sentidos, su misma naturaleza.
Si el plato de lagua se volvía en un caldo aguanoso, entonces ese hombre era celoso, no servía. Siempre que a alguien le sucedía eso se reía para sí. Habíamos olvidado las reglas elementales para comer la lagua.
No removerás con tu cuchara la laguita. La cuchara debe pasar por encima de la lagua, sacando aquello que ya enfrió. La cuchara no debe estar salivada, es decir la reglas elementales de la mesa. Y la más importante estar tranquilo y comer pausadamente.
Lo que pasa con la lagua es ridículamente algo natural, la cuchara al estar en contacto con la boca, llevará en su lomo, una de las enzimas responsables de hacer azucares, la α-amilasa (ptialina), que al entrar en contacto con el almidón esta empieza a hidrolizarse.
La laguita no se enfría de inmediato, por eso este plato de invierno o de los días fríos, nublados o días de nieve, se conserva caliente más si va en platito de barro, también por esta razón cuando la cuchara se va al fondo, de a poco la remueves, haces que las enzimas la vuelvan ese caldo que no es agradable.
La otra razón de servirla en días fríos es su contribución de calorías requeridas, la otra ya sabes es que suegras y abuelas ven la persona que eres. Sin cuidado es también una forma de entrenarte para el control de tu persona.
El kalapari por el contrario es una comida que va en días especiales, como forma de prolongar el espíritu alegre que las bebidas te dan después de una fiesta. Por eso los comensales de la FNI después del 3 de julio le aplican kalapari, perdió las piedritas que le dan el nombre, así como perdieron su espíritu de ciencia.  Pero algo es algo.
Otras de las fechas en la que se consume es después de los velorios. Cuando alguien muere y te quedas a velar. Al día siguiente, la familia doliente,sirve con los primeros rayos de sol el humeante kalapari. Por demás está decir lo que hacen las piedritas calentadas al rojo, puestas en el plato,  la mantienen caliente por buen tiempo.
Ahora también se lo puede comer en algunos restaurantes, a los que llegaré un día cualquiera.
La regla para comer el kalapari es la misma que con la laguita, la misma para comer el kalapurca en Potosí.
Suegra que convide a la elegida por su hijo, nuera que deberá tener la mayor de las composturas, si la lagua se vuelve aguanosa se pensará de ella que es celosa,  mujer celosa no lleva el rumbo de una casa. Advertidas las nueras y suegras con lo dicho en tiempos del papel desechable, en tiempos de usar y tirar, volver a comer lagua ha de ser quitarles la sinrazón de los poderosos gobernantes que poncho mediante engordan sus caudales.
Nota1: Un buen plato de kalapari tiene las piedritas calentadas en el hogar de un fogón, hoguera de viajero. Un buen plato de kalaparies aquella que me servía mi abuela Guadalupeo la lagua que todavía hace mi madre, mi esposa dice que hace “jakalagua”.
Nota 2: Cuando pregunte por el día de la lagua, en una mina que trabaje, nombre en español “piecito de plata”, me informan que improperios del “cojudo carajo” sacaron a la laguita de la dieta mañanera del staff de ingenieros.
Pero la laguita no puede ser sacada de la memoria del pueblo, los transgénicos del maíz quieren ser, el poeta inglés pregunta ¿es esa la encrucijada? 
Oruro, diciembre 23 de 2015

Edgar Jorge Rodríguez Alánez
C.I. 3081317 – Or
Telf.  2 52 41924



[1]Ha estudiado ingeniería química en la FNI-UTO, trabajos en empresas mineras, Comsur/SinchiWayra; Apogee- Solución, Minco, etc., en el área de medio ambiente, higiene y seguridad industrial.

jueves, 17 de diciembre de 2015

En busca de la fórmula del api y la chicha morada



En busca de la fórmula del api y la chicha morada
 Por Edgar Jorge Rodríguez Alánez[1]
Los españoles proscribieron al api o a la chicha morada del fondo de las minas, allí el humilde api estaba para calmar la sed y el cansancio de los “indios” mineros.
Los que tomaban ese elixir entre agrio y dulce, un dejo amargo se sabía; al tomarlo dicen que perdían el miedo, tenían una serenidad para el trabajo y su mirada se enfrentaba limpia y clara a los “mayordomos” y españoles encargados de la producción minera.
Los españoles probaban ese líquido, no comprendían porque los indios se envalentonaban de tal manera, en algunas ocasiones enfrentándose se mostraban altivos. Algo debía tener ese líquido, algo malo, algo bueno que hacía que los mineros no sean sumisos.
Había que cambiar ese líquido, intentaron sacarlo y obtuvieron reclamos y “motines”, había  que cambiar y rápido. La plata estaba entrando en la cúspide de su explotación, una producción jamás alcanzada en los 50-70 del siglo XVI.
Coca y alcohol ha sido el cambio y hasta hoy los “indios” son sumisos del poder, embrutecidos al hartazgo, obnubilados hasta la estupidez y llevados a la  ignorancia que cree en las peores supersticiones.
La chicha, la “akha”,  aquella que contiene alcohol es probablemente el origen del “api” y la “chicha morada”; o fue el “api” el alimento primero y después llevado a la producción de bebida alcohólica.
Los hacedores de la chicha comienzan por masticar la harina, las mujeres en su mayoría y algunos hombres llamados para tal efecto, comienzan con el masticado de la harina. La harina se lleva a la boca y poco a poco la van ensalivando hasta formara un bolo más o menos como un amasijo lo escupen a un contenedor. Es el famoso “mucu”.
La saliva contiene una enzima llamada “ptialina” (α-amilasa), esta enzima provoca una rápida hidrólisis del almidón de la harina, es el comienzo de un proceso físico químico de la elaboración de cualquier bebida fermentada.
Este comienzo en la cerveza, es la estimulación del grano de cebada al germinar como el otro proceso para chicha mediante germinado de maíz llamado “wiñapu”.
La uva tiene una serie de enzimas y levaduras que recubren su cascara de ello decían que dependía el vino, el pisar la uva hasta hollejo era cómo se iniciaba el vino. Cuasi de la misma forma la manzana contiene levaduras y enzimas que lo transforman en la sidra y de ella en el vinagre de sidra.
Biotecnología antigua, misma biotecnología hoy día robototizada, aquella otra que sirve para el sobrevivir de la gente común, enviada al infierno del olvido.
Después de los afanes de escoger el maíz, volverlo mucu o wiñapu, el proceso que sigue para el api es la fermentación de conversión de almidón en azúcar.
Para este propósito las guardadoras del proceso, se aprovisionan de algunos insumos que son necesarias. No se lo digas a nadie pero tienen naranjas y limones a mano, una chancaca o miel y algunos secretos que me han dicho y no escribo.
Similar en su principio, el proceso para la “akha” después del “mucu” o “wiñapu” es fermentar para producir los azucares necesarios para la producción de alcohol. Uno de los productos obtenidos, el que va directamente a la fermentación alcohólica, es  el “upi” un líquido agridulce que se lo puede tomar como refresco.
“Api” o “upi”, contextura y forma de un mismo proceso de producción de alimentos como los azucares, cuya etimología puede ser una y otra o viceversa.
Extrañamente en Oruro el api, pese a ser un producto de los valles, es conocido como la bebida fermentada que proviene de esta “villa” donde los “mineros”  puede que hayan alternado con el alcohol y la coca.
Para despedir del trabajo de mina a un indio debían despedir a sus parientes y a quienes les proporcionaban alimentos y suministros en un territorio donde se fermentaba la nueva fuerza: el de los proletarios, indios pagados, venidos de la odiada mita potosina, pagados como obreros.
Una institución ve en medio,  rescate de mineral por españoles “ociosos sin oficio” y de indios pagados que doblaban el día sábado a domingo, esa institución  vigente y presente hoy son las cooperativas.
El mercado de arriba, el mercado de los indios, el mercado que tiene una iglesia de indios es extrañamente donde el sabor y la tradición nos muestra como el mejor api. Este lugar era los límites donde se juntaban, los indios, los “kharas” y los futuros bolivianos.
En Oruro las hacedoras de api, colegas químicas sin cartones, guardianes del secreto api, están apostadas a los cuatro costados de la ciudad, en el mercado de arriba,  además de la venta del api, se tiene a sus primos “thojori” de leche y chancaca. El de leche ya no se lo ve andará escondido esperando carnavales o alguna fiesta para escapar de donde lo han metido.
El mercado de abajo tiene dos lugarcitos sino las mismas señoras, seguramente los mismos sabores. El primero al interior del mismo mercado, el segundo en el pasillo sur que va de este a oeste, que solamente se las encuentra por la noche.
El apicito se ha convertido en el madrugador en las plazas y mercados, en el primer desayuno de los viajeros en la terminal, en el mercado  es la comida de la “sajra hora” de tarde y mañana, en las plazas el antojo de los que frecuentan.
Apicito de dos colores, como Dios y el Diablo en un taller, colores del calidoscopio indio, blanco y sobre todo boliviano.
Las buenas lenguas confirman lo que decían las viejas lenguas que me hablaban del “kullisara”, el “apicito” tiene su secreto que puede mantenerte sano[2], otras buenas lenguas hablan de que su cascarita puede prevenir del cáncer del colón[3]. Hoy día los yatiris, sabios y supay cunas no saben nada más que “entregar” “calmar”, contra estos el buen apicito les muestra la lengua, si te lo tomas, te cuida.
Seguiré escribiendo sobre la fórmula del api, escribir la sabiduría de mis colegas biotecnólogas, las que venden api.

Oruro, miércoles 16 de diciembre de 2015

Edgar Jorge Rodríguez Alánez
CI:  3081317 –Or;
Telf. +2 52 41924


[1] Ha estudiado ingeniería química en la FNI-UTO, trabajos en empresas mineras, Comsur/Sinchi Wayra; Apogee- Solución, Minco, etc., en el área de medio ambiente, higiene y seguridad industrial.
[2] Acerca del “kullisara”:…“Posee actividad antiinflamatoria equiparable a la del diclofenaco; 2. Presenta actividad analgésica equiparable al de ácido acetil salicílico (Aspirina); 3. Carece de efectos gastrolesivos y protege a la mucosa gástrica de las lesiones inducidas por Indometacina, en magnitud semejante a como lo hace la Ranitidina; 4. Es, prácticamente, atóxico…”;
Benjamín Castañeda Castañeda, Lucy Adelina Ibañez, Renán Manrique Mejía “Estudio fitoquímico y farmacológico del Zea Mays L. Amilaceae st (maíz morado)” Acta Médica Sanmartiniana”;  Volumen 1 N° 1, 1995-2005.
[3] Escuela de Medicina de la Universidad de Nagoya en Nagoya.

apicito


Presentando al apicito de Oruro, publicado en La Patria de Oruro el 24 de noviembre de 2013 con el tìtulo de sabores y colores.
visitar el siguiente enlace:
http://www.lapatriaenlinea.com/?t=colores-y-sabores-de-oruro&nota=164593